HUELLA MNÉMICA. De acuerdo a (Portellano, 2005) el término de huella mnémica fue acuñado por Freud para explicar la forma en que se inscriben ciertos acontecimientos en la memoria, las cuales de acuerdo a dicho autor se depositan en diversos sistemas del aparato anímico, persistiendo permanentemente pero que a la vez pueden ser reactivadas en determinados momentos. Dicho en otras palabras, una huella mnémica es aquella experiencia o vivencia que se queda grabada en la memoria inconsciente y que puede ser reactivada o recordada al relacionarse con un sonido, gesto, persona, situación, etc.; es decir, que se evoca el recuerdo al tener contacto con un objeto al que le hemos transferido las emociones o sentimientos. Un ejemplo sería cuando se vive alguna experiencia agradable o desagradable y en el momento justo de la situación está sonando una canción en la radio; nuestro cerebro registra la vivencia pero al mismo tiempo imprime la huella mnémica a través de las notas musicales, es...
Se dice que toda sesión terapéutica o consulta clínica inicia con una entrevista, y estamos tan acostumbrados a ella que prácticamente de antemano sabemos que al acudir al médico nos hará una serie de preguntas para comprender o hacerse una idea de nuestro padecimiento, previo a la auscultación; lo mismo sucede con el psicólogo que nos entrevista para conocer el motivo de nuestra visita y sin soslayar las famosas entrevistas de trabajo, a las cuales incluso vamos preparados . La entrevista surge a raíz de la combinación de las experiencias de diversas disciplinas como la medicina, la pedagogía, la filosofía o el periodismo, por citar algunas; variando entre cada una de ellas el objetivo y utilización. Dentro de la psicología, se trata del instrumento por excelencia para recabar datos, obtener información en los procesos de selección de personal, en el diagnóstico clínico y psicopedagógico, así como el asesoramiento vocacional, investigación y/o valoración del aprendizaje. De acuerdo co...
Tori Deangelis La gran mayoría de los psicólogos, en algún punto de sus carreras tendrán que estudiar o tratar a personas con enfermedades mentales graves (EMG) que hayan cometido o sean propensos a cometer actos de violencia hacia sí mismos o hacia otros. Durante la última década, ha incrementado el número de investigaciones que estudian las diferencias entre individuos con EMG y aquellos que no, así como su relación con actos violentos. Mientras que cometer actos violentos es relativamente poco común entre individuos con EMG, cuando ocurren, es probable que otro tipo de problemas hayan tenido influencia, explica el Dr. Eric B. Elbogen, de la Universidad de Duke. “Es posible que la violencia no sea provocada exclusivamente por la enfermedad mental, ya que existen factores involucrados como la pobreza, infancias adversas o altos niveles de inseguridad”. Es importante entender estas enfermedades no sólo para aprender a tratar a estos individuos y ayudar a sus familias, si no para ...
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